Por suerte terminó el campeonato
Era el partido de las reivindicaciones, de las lavadas de cara, de la buena imagen y del cambio de actitud; pero al Tomba se quedó con un pobre punto jugando su último partido como local, cerrando el año de la forma que jugó el Apertura 2009, al equipo no se le cayo una idea y no supo como entrarle a un tibio Arsenal. Lo mejor era terminar de inmediato el año y esperar un 2010 mejor, manteniendo la categoría sin sufrir.
Luego de algunas especulaciones Enzo Trossero decidió que los once titulares fueran José Ramírez; Gabriel Vallés; Jorge Curbelo, Francisco Dutari, Lautaro Formica , Alejandro Camargo; Nicolás Olmedo; Ariel Rojas; Federico Higuaín; Cristian Chávez; Daniel Vega.
Mientras que Burruchaga eligió que quienes enfrenten al bodeguero sean Campestrini; Cristian Álvarez, Cristian Tula, Aníbal Matellán, Javier Yacussi; Sergio Sena, Iván Marcote; Claudio Mosca, Matías Pérez; Diego Galván y Franco Jara.
Con la promoción al cuello; sólo hubo intentos fallidos por parte de la ofensiva bodeguera. Desinteligencias, pases errados, mano a mano muy alejados del arco defendido por Campestrini y falta de confianza para quedarse con los tres puntos…éstas fueron las constantes en el equipo bodeguero.
Desde el inicio lo tuvo Arsenal, y de contragolpe podría haber abierto el marcador el Tomba; pero el errático Daniel Vega dejó escapar la oportunidad. Godoy Cruz casi se pone en ventaja durante los primeros 15 minutos del inicio; pero tanto Chávez como Vega no sintieron la tranquilidad para mandarla a guardar en el arco rival.
Como buena noticia del partido; se produjo la vuelta de Sebastián Martínez quien desde su primer minuto en cancha se transformó en el “Coco” de la gente, ya que corrió cada una de las pelotas y se puso el equipo en sus espaldas.
Al margen de algunas individualidades; no hubo nada sobresaliente en el Expreso. Higuaín aún no se sabe de qué jugó y se mostró más tapado que de costumbre. La ofensiva bodeguera no se entendió, por lo que no pudieron armar ninguna jugada peligrosa.
Este partido debería haberse jugado en solo un tiempo; ya que si el primero fue casi intrascendente, en el segundo no se observó ningún cambio de actitud por parte del expreso mendocino. Sólo cambiaron los nombres en los puestos; pero la realidad siguió siendo la misma.
El torneo terminó peor de lo que se esperaba; nuevamente era un partido para quedarse con los tres puntos, pero faltó garra para meterla y hacer pesar la localía. Aunque ya no sólo se trata de falta de corazón; sino que a eso se suma el escaso desempeño futbolístico y cuando no se cae una idea, ahí si que estamos perdidos.







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